La revista especializada Nature Medicine, ha publicado un estudio en el que investigadores estadounidenses han desarrollado un método por el cuál se consigue desencadenar una reacción ofensiva del organismo hacia las células cancerígenas.
Esta inmunoterapia, se ha llevado a cabo con ratones y aún no está lista para probarla en humanos, pero sienta las bases de que en un futuro se logre un tratamiento contra esta terrible enfermedad, que sea menos agresivo para el paciente que los tratamientos actuales.
El sistema inmunológico humano, se basa en un equilibro entre el ataque a los cuerpos invasores y la neutralidad ante los tejidos propios del cuerpo. El experimento, consistió en desequilibrar dicho balance alterando el funcionamiento de células T reguladoras (Treg) encargadas de frenar la respuesta inmune de nuestro cuerpo hacia sus propios tejidos. De esta manera, se redujo la función de los linfocitos  para que el cuerpo detectar la anomalía cancerígena y limitara el crecimiento tumoral. En los dos experimentos, el cambio del sistema inmune restringió el crecimiento de un tipo de cáncer de pulmón en los ratones.
El desajuste de la función de las células T es común actualmente en la medicina para realizar transplantes, ya que su aumento suprime la función autoinmune y evita el rechazo hacia los órganos recibidos. No obstante, estos métodos de alteración inmunitaria conllevan ciertos riesgos, ya que un sistema poco activo nos desprotege frente a las infecciones y uno hiperactivo puede acarrear un ataque demasiado agresivo del cuerpo hacia sí mismo