Buenos días y feliz semana, que aún estamos a Martes. Para seguir con herramientas que nos puedan ser útiles para cuidar nuestra alimentación en el nuevo año vamos a hablar de NUTRI-SCORE. Supongo que la mayoría hemos oído hablar de ella, pero todavía no la tenemos muy interiorizada porque todavía la vemos poco en el supermecado.
Danone, es una de las primeras marcas que ha empezado a incluirla en el etiquetado de sus yogures y productos lácteos, cosa que he aprovechado para empezar a explicarsela a mis pacientes en consulta.
Básicamente funciona como un semáforo nutricional en el que encontramos una A y una B en verde, una C en amarillo, una D en naranja y una E en rojo. Como empezaréis a imaginar, estos colores y letras nos hablan de la calidad del producto en cuanto a grasas y a azúcares y, en base a eso, de su frecuencia de consumo. Siendo así, los productos que tengas una letra A o B, dentro de que son alimentos procesados, son más saludables y por tanto, su consumo puede ser habitual. Mientras que, los que aparezcan en rojo y en naranja debemos dejarlos, en teoría, para un consumo ocasional.

Hasta ahora todo parece sencillo y razonable y puede ser una gran herramienta para ahorrar a la población la lectura de todo el etiquetado, sobre todo sino lo entienden, ya que la transimisión del mensaje es sencilla. Entonces, ¿en qué falla?. Bueno, pues el principal problema es que contabiliza más la cantidad de grasas y azúcares que la calidad. Veréis como con el siguiente ejemplo lo vais a entender genial:

El aceite de oliva, todo grasa pero grasa saludable, se considera un alimento procesado porque sufre un proceso de refinación. Por tanto, en su etiqueta va a parecer una D en naranja. Lógicamente no es un alimento de consumo ocasional ya que debe ser la principal fuente de grasa de nuestra alimentación y es saludable. Sin embargo, la coca cola zero, al contener azúcar (solo edulcorante) y no contener calorías, nos la etiqueta en verde con una B, cuando no debe ser un producto de consumo diario.
Por tanto, estos puntos son los que deben mejorar para la correcta aplicación de NUTRI-SCORE, pero puede ser una buena herramienta para nuestros pacientes.