Hay que tener cuidado con las frutas que tomamos cuando hacemos dieta, ya que hay algunas que tienen un contenido muy alto en azúcar y al final nos estropean la dieta sin darnos cuenta. Vamos a ver cuáles son las 8 frutas más bajas en azúcar.
La concentración de azúcar en un alimento se denomina Índice Glucémico y es el rango en el que nos basamos para hacer esta clasificación.
Muchas veces pensando en que nos ayudarán a adelgazar, consumimos fruta, y en ocasiones tienen un alto índice glucémico y no nos ayudan en absoluto a perder peso, sobre todo si se toman por la tarde o por la noche… que  es peor aún.
Vamos a ver una serie las 7 frutas con menos concentración de azúcares para que puedas incluirlas en tu dieta y realmente te ayuden a perder peso 😉

 
Fresas
Las fresas son la fruta con menor índice glucémico y además tiene un aporte calórico muy bajo, concretamente tan sólo 25 calorías. Tanto es así que hay incluso una dieta llamada Dieta de la Fresa que no es para nada recomendable, ya que la dieta debe ser equilibrada e incluir todos los grupos alimenticios, pero la fresa debe estar presente en nuestra dieta de adelgazamiento. Además es muy rica en calcio y  lo que poca gente sabe es que tiene más concentración de vitamina C que las naranjas.
La vitamina C juega un papel muy importante a la hora de oxidar la grasa, ya que está presente en las moléculas utilizadas en la oxidación o metabolismo del tejido graso. Por tanto si hacemos una dieta hipocalórica rica en vitamina C contribuiremos a perder peso más fácilmente ya que a nuestro cuerpo le costará menos trabajo utilizar la grasa acumulada como fuente de energía alternativa cuando le estamos suministrando menos calorías de las que necesita.
Sandía
Es la siguiente fruta con menos índice glucémico, tan sólo tiene 6,20 gramos de azúcares por cada 100 grs. Solo tiene 31 calorías y un 92% de agua. Destaca por su alta concentración en vitaminas B1 y B2 así como en potasio.
Es una fruta que tiene un poder saciante muy alto gracias a su alto contenido en fibra y agua.
Melón
Contrariamente a lo que se pueda pensar, el melón tiene muy pocos azúcares, concretamente 7,6 gramos por cada 100. Está compuesto en un 90% de agua. También tiene una gran concentración en fibras que benefician al tránsito intestinal.
Kiwi
El kiwi tiene un índice glucémico de 8,99 grs, es una fruta que también tiene mucha vitamina C, fibras tanto solubles como insolubles (las semillas) y es muy rica en potasio.
Además contiene muchos antioxidantes, con lo que ayuda a luchar contra los efectos del envejecimiento.
Naranja
Es una fruta con muchísimo contenido en vitamina C como bien sabemos, pero lo interesante en este caso es que esa gran cantidad de vitamina C  y el alto contenido en fibra que contiene, hace que se absorban menos cantidad de esos azúcares del resto de alimentos que se ingieren con ella. Además es muy rica en fibra si se toma entera. Su índice glucémico es de 9,35 grs
No debe faltar en tu dieta de adelgazamiento.
Higo Chumbo (Nopal)
Es una fruta que ayuda a combatir la diabetes debido a la poca cantidad de azúcares que contiene. Un estudio realizado en México encontró que consumir higos chumbos con otros alimentos hacía que la asimilación de los azúcares fuese mucho menor.  Las personas que lo consumen con regularidad tienen una concentración de azúcar en sangre menor que las que no lo consumen.
ES muy apropiado también para prevenir las enfermedades cardiovasculares.
Cerezas
Son unas frutas con una gran concentración de antioxidantes, por lo que son ideales para prevenir el envejecimiento prematuro de nuestras células.
Contiene una fuente interesante de melatonina previniendo también las enfermedades cardiovasculares y los procesos por los cuales nuestro organismo se desprende de los desechos mientras dormimos.
Su contenido en azúcares es muy bajo.
Papaya

Es una fruta poco consumida en España, aunque ahora se encuentra en la zona de las frutas de cualquier gran superficie.
Tiene un alto contenido en fibra, haciendo que se regule mucho la absorción de azúcares.
Además facilita mucho la digestión debido a su gran cantidad de fibras tanto solubles como insolubles.