En esta época del año hay personas que experimentan un cansancio fuera de lo normal, falta de motivación, irritabilidad, tristeza, cambios en el apetito etc. Si este es tu caso a continuación te explicamos en qué consiste y que tratamiento es el indicado para combatir estos síntomas correspondientes a lo que se conoce como Astenia primaveral.

Según una revisión realizada por CG Maldonado, MD Rodríguez, CA Pelluz, la Astenia se puede definir como una sensación de debilidad física y psíquica, cansancio intenso y falta de vitalidad generalizada, tanto física como intelectual, experimentada por la persona y que reduce la capacidad para trabajar e incluso realizar las tareas más sencillas. Curiosamente, no aparece después de realizar un gran esfuerzo, como sería lo normal, sino que se manifiesta cuando desarrollamos actividades que marcan nuestro día a día, incluso las más sencillas; es más, la astenia puede manifestarse de forma constante, sin que se haya realizado ningún tipo de esfuerzo.

La Astenia primaveral aparece en primavera (de donde toma su nombre) y es una entidad distinta a la originada por una enfermedad orgánica; su causa es achacable al cambio estacional y está limitada en el tiempo, aunque siempre hay que descartar una causa orgánica antes de poder hacer el diagnóstico definitivo.

imagen astenia primaveral

Según las últimas estadísticas, la incidencia de este trastorno se ha multiplicado en las últimas décadas y se estima que cerca del 2% de la población sufre en algún momento de su vida sus efectos. Se presenta especialmente entre los 20 y los 50 años, y afecta más a mujeres que a hombres. A pesar de su elevada incidencia, es de carácter leve y remite al cabo de pocos días sin necesidad de tratamiento médico. Aunque no existen motivos de alarma si los síntomas no son secundarios a una enfermedad, esta sensación de fatiga que acompaña durante gran parte del día reduce notablemente la capacidad para realizar cualquier tarea, por lo que conviene anticiparse a la situación para combatir los síntomas.

Sus causas no se conocen con exactitud, pero se cree que están relacionadas con el cambio climatológico y la adaptación del cuerpo a la nueva estación con sus condiciones variables en lo que a presión atmosférica, humedad ambiental, horas de luz y cambios en los horarios se refiere. La causa parece estar directamente relacionada con la capacidad de adaptación del propio individuo a estas nuevas condiciones más que con las propias condiciones. También se ha sugerido que pueda tener relación con los procesos alérgicos tan frecuentes en esta época del año.La prevención se basa en modificar los hábitos para lograr un mejor equilibrio electrolítico en nuestro organismo, regular adecuadamente los biorritmos y garantizar el aporte de nutrientes necesarios para adaptar el organismo a las nuevas condiciones primaverales.

MEJORAR HÁBITOS SALUDABLES:imagen astenia 4.

 – Respetar las horas de sueño, intentando dormir un mínimo de 8 diarias.

– Intentar tener horarios fijos para levantarse y acostarse.

– No prolongar la siesta más de 40 minutos.

– Evitar ver la televisión en la cama o usar el ordenador antes de acostarse.

 – Practicar ejercicios de relajación, yoga, estiramientos…

– Hacer ejercicio de forma regular.

– Tratar los síntomas mentales de la astenia con optimismo intentando no generar una situación estresante.

– Las comidas a lo largo del día deben mantener ritmo y orden; interesa distribuir la alimentación en cinco tomas si pasan más de cuatro horas de una a otra; no pueden faltar el desayuno, el almuerzo, la comida, la merienda y la cena.

– No comer de pie, en el trabajo ni en el transporte; si hay que comer fuera de casa o en un restaurante, buscar un lugar agradable como un parque

 – Beber abundante líquido, sobre todo agua; se recomienda un mínimo de dos litros de agua diarios.

La astenia primaveral es pasajera, por eso aunque sus síntomas sean muy molestos y afecten negativamente al ánimo, se debe ser paciente e indulgente, pues acabará pasando en unos  pocos días en cuanto el organismo se adapte a la nueva situación.