Muchas veces incluimos las galletas en nuestra alimentación diaria pensando que son un alimento poco calórico y saludable. ¿Lo son realmente? ¿Son todas iguales?
Según el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, cada español consume al año en torno a 5 kilogramos de galletas, por lo que se deduce que lo que empezó siendo un alimento ocasional, ha pasado a ser un producto habitual para toda la familia.
Por otro lado, la variedad de galletas a nuestra disposición se ha multiplicado en los últimos años. Esto ha hecho que sea importante conocerlas y reconocer las diferencias existentes entre unas y otras para poder elegirlas de manera correcta.

  • Tipo Maria: Son las más tradicionales, de hecho, su consumo se popularizó en España después de la Guerra Civil debido al excedente de trigo que existía. Su peso es de aproximadamente 7 gramos por galleta y su contenido en grasas y azúcares no es del todo bajo. No obstante, puede ser una buena idea para algún desayuno o merienda rápido debido a su efecto saciante gracias a un aporte de fibra bastante aceptable.galleta maria
  • Tipo Digestive: Están ahora mismo en auge debido, entre otras cosas a que su nombre puede llevarnos a atribuirles propiedades nutricionales bastante dudables. Entre ellas, el favorecimiento del tránsito intestinal o el bajo aporte calórico. Para hacernos una idea, una galleta de este tipo, dependiendo de la marca, puede tener un peso que oscila entre los 16-20 gr., lo cual supone aproximadamente 94 kcal. Es decir, casi 300 kcal. de las mismas si tomamos una ración de unas tres galletas (tres veces más que las de tipo Maria).Si nos fijamos además en su composición, veremos que su contenido en grasas es elevado (aproximadamente un cuarto del total). Los azúcares sencillos también aparecen en la misma proporción. Si tenemos en cuenta que la OMS recomienda no superar los 12 gramos de azúcar al día, queda en evidencia que es complicado incluir estas galletas en una dieta saludable.220px-Digestive_biscuits
  • Galleta de mantequilla: Todos las conocemos por las tradicionales cajas metálicas. Hay muchas variedades, desde las más sencillas hasta las que incluyen mermeladas, frutas o chocolates. Por norma general, su composición es similar a la de las galletas tipo Digestive y, por tanto, el aporte calórico es prácticamente igual, algo inferior a 500 kcal. Su proporción de grasas es de un cuarto del total. La principal diferencia es el tipo de hidratos de carbono que contienen. Al ser estos de rápida asimilación, les confieren un índice glucémico más elevado, haciendo que tengamos hambre más pronto. Todo ello hace que no debamos consumirlas más que de manera ocasional.5073
  • Tipo Oreo, Príncipe o Chips ahoy: Probablemente, las favoritas de los más pequeños de la casa. Su aporte calórico por cada 100 gramos es incluso superior a las anteriores. Además, en más de un caso, aunque nos sean presentadas como galletas, realmente al mirar su composición, vemos que se asemejan más a la temida bollería industrial. En efecto, su contenido en azúcares sencillos y grasas saturadas alcanza valores que no son para nada saludables.oreo

 
En conclusión, las galletas pueden ser una opción adecuada para una dieta tanto de mantenimiento como de pérdida de peso pero siempre que nos detengamos a leer su etiquetado y tomemos las más calóricas y ricas en grasas y azúcares sólo de manera espontánea.

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