Durante la lactancia las necesidades nutritivas de la madre se incrementan, inclusofoto lactancia materna en mayor medida que durante la gestación, para suplir el esfuerzo metabólico derivado de la producción de leche materna. Un organismo sano está capacitado para adaptar su metabolismo a las nuevas necesidades de nutrientes. Es importante mantener un estado de nutrición óptimo.

Las necesidades energéticas de la mujer lactante también son superiores a las requeridas durante la gestación. Las demandas energética, hídrica y nutritiva son elevadas si se quiere conseguir una secreción adecuada de leche tanto en calidad como en cantidad, siendo proporcional a la cantidad de leche generada.

 
RECOMENDACIONES

  • La ingesta adecuada de agua incluyendo bebidas y alimentos es alrededor de 2-3 litros al día por lo que es importante beber agua en abundancia, y siempre en función de la sed.
  • Se aconseja incrementar los requerimientos energéticos diarios en unas 500 kcal respecto a los requerimientos previos al embarazo.
  • La dieta de la madre debe ser variada y equilibrada, e incluir diariamente alimentos de los grupos básicos que aseguren el aporte de los nutrientes requeridos en esta etapa, adecuando la ingesta energética al nivel de la actividad física.
  • Para garantizar una correcta producción de leche, se debe asegurar el aporte diario extra de 300 mg de calcio es recomendable consumir de 3 a 4 raciones de lácteos.
  • Es recomendable el consumo de frutas y verduras. Las verduras de hoja verde y los cítricos aportan vitaminas hidrosolubles y ácido fólico.
  • Lavar la fruta y la verdura, y eliminar la grasa de la carne reduce el impacto de algunos contaminantes (pesticidas e insecticidas).
  • Algunos alimentos (cebolla, espárragos, etc.) pueden dar mal sabor a la leche. Es importante controlar la reacción del bebé ante estas modificaciones en el sabor, aunque no será necesario eliminar dichos alimentos si el bebé los acepta bien.
  • Es conveniente utilizar sal yodada para asegurar las necesidades de yodo.
  • La dieta debe incluir alimentos ricos en ácidos grasos poliinsaturaados omega- 3, tales como el pescado azul y los frutos secos, que favorecen el desarrollo intelectual del bebé.
  • Si por alguna causa la alimentación normal fuera insuficiente, se pueden incluir en la dieta alimentos enriquecidos o suplementos de vitaminas y minerales.                                  Siempre con recomendación de profesionales sanitarios.
  • Madres con problemas de anemia ferropénica deberían separar las ingestas de carne y lácteos de una misma comida a fin de evitar la competencia de Ca y Fe en la digestión / metabolización.
  • Es muy importante evitar el consumo de bebidas estimulantes, alcohol y/o tabaco durante la lactancia.
  • La lactancia materna y el ejercicio físico son compatibles. Las mujeres pueden beneficiarse de las ventajas que ambas actividades reportan para su propia salud y la de sus hijos.