heart-attack-grill-456Por segunda vez, un cliente que estaba en el restaurante Heart Attack Grill de Las Vegas, ha tenido un ataque cardíaco después de haber consumido uno de los platos de su menú.
El Restaurante toma su nombre del término médico “Ataque al Corazón” y tiene como parte de sus menús unos platos llamados Bypass Burguer. Además tiene unos bonos que permiten a personas con más de 158 kilos comer algunos platos de su menú grátis.
El restaurante «atrae a personas a las que no le importa cuidar su salud», dijo el dueño, Jon Basso, al periódico Los Angles Times.
Hay varios tipos de platos Bypass Burguer, según el número de filetes de hamburguesa que tengan. Cada hamburguesa va desde los 200grs de carne hasta los 900grs. Tienen doble, triple y cuadruple Bypass.
La Triple Bypass que tiene 6.000 calorías (3 veces lo que debe de comer en un día una persona activa), ocho lonchas de queso y 20 lonchas de bacon.
La Cuadruple Bypass tienen unas 10.000 calorías, cerca de cuatro kilos de carne, un medio kilo de lonchas de bacon y cuarto de kilo de lonchas de queso.
1335534772_434617_1335534982_noticia_normalAdemás en los anuncios avisan de que su restaurante no es bueno para la salud según ellos, con sólo leer la carta, se te taponan las arterias. Las patatas se fríen en manteca de cerdo, los batidos tienen nata de 300% de materia grasa, además venden alcohol de alta graduación y los cigarrillos sin filtro. Las camareras van disfrazadas de enfermeras y el dueño de médico. Además los clientes se ponen una especie de camisones abiertos por detrás como los de los hospitales cuando come allí.
Todo esto se quedaría en una excentricidad más de los americanos, si no fuera porque cumple lo que promete. El portavoz del local, un hombre que pesa 260 kilos, marcó un ejemplo a seguir al morir el año pasado a los 29 años. En febrero pasado, un hombre  tuvo que ser llevado desde la hamburguesería al hospital tras sufrir un ataque al corazón y eso que sólo se había tomado la Triple Bypass. Y la semana pasada, una mujer de 40 años tuvo que ser llevada al hospital tras comer, fumar y beber como una posesa, según relatan las camareras.
¿Quién es más culpable? ¿El dueño por ofrecer estos platos, o los consumidores que, aun conociendo el contenido calórico y los posibles daños a la salud de estas hamburguesas, no dudan antes de pedir los menús?